Mostrando entradas con la etiqueta jardín de los dilemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jardín de los dilemas. Mostrar todas las entradas

27 noviembre 2014

Fragmento de "Crítica de la razón instrumental"

"El individuo que ofrece resistencia se opondrá a todo intento pragmático por conciliar las exigencias de la verdad con las irracionalidades del existir. En lugar de sacrificar la verdad conformándose y adaptándose a las pautas vigentes, insistirá en expresar durante su vida tanta verdad como pueda, tanto en la teoría como en la práctica. Llevará una vida llena de conflictos; tendrá que estar dispuesto a correr el riesgo de la extrema soledad. (...) Este tipo de joven -siempre que se trate aquí de un tipo- toma en serio lo que se le ha enseñado. En el proceso de internalización obtiene por lo menos el éxito suficiente para oponerse a la autoridad externa y al culto ciego de la llamada realidad. No teme tener que someter la realidad a la prueba de la verdad ni descubrir, tras esa prueba, el antagonismo entre ideales y realidades. Su misma crítica, teórica y práctica, revalida negativamente aquella fe positiva que había tenido en su infancia." 

Horkheimer me describe a la perfección, excepto por un detalle: A pesar de todo, mi fe infantil se sigue superando a sí misma cada día. 

21 noviembre 2014

Musiclista

Estoy pedaleando la subida en mi bici tipo "inglesa" (o mormona). La tengo hace siete años. Debe tener más de 50.000 kilómetros.
Uso la bici para transportarme, para movilizarme. No compito en carreras aunque me gusta alcanzar la máxima velocidad. Los días de lluvia reniego porque no me gusta mojarme.

Estoy componiendo unas canciones con mi viola tipo "330" (o beatle). La tengo hace casi dos años. Debe tener más de 30 canciones.
Uso la viola para transportarme, para explicarme. No compito en carreras aunque me gusta alcanzar la máxima sonoridad. Los días de lluvia reniego porque no me gusta mojarme.

¿Qué es la música entonces? Simplemente una forma de vida, nuestros hábitos y costumbres... es cultura.

"Colectivos culturales" con recorridos y circuitos todos conocemos con precio populares, alquiler de "salas de estacionamiento" donde practican conducción los aprendices crónicos, periodistaxistas, nuevas concesionarias de grabación donde comprás el sonido de una banda importada: con papeles, seguro y patente (chapa).
Todos pagan el impuesto vial a SADAIC para moverse en el bacheado asfalto de la escena local y religiosamente se sacan selfies cada vez que pasan por las luces de los peajes-escenarios locales.

Frente al tráfico y la contaminación de la industria cultural, yo me subo a mi guitarra y pedaleo.
A todos nos lleva la música... la diferencia es cómo y a dónde nos lleva.
Un músico tracción a sangre: un musiclista.

18 octubre 2014

No me cierra.

Sufro esta condición de exceso de interpretación de mí mismo. Aburre, ya sé.
Pero se trata de un esfuerzo importante por despegarme de esas formas, usos, fines que se nos aparecen al frente y no podemos decir porqué algo en ellos no "nos cierra".
No nos satisfacen las explicaciones sobre cómo son y cómo funcionan las cosas.

Y ese es el tema: no me cierra. Quedo abierto, vulnerable... expuesto. Idiota por momentos.
No tolero el encierro. Me rebelo para que las cosas se me revelen.
Y funciona el mundo para sí mismo y funciona para mí la revelación.

Yo no soy argentino. Tengo un DNI y todo, nací acá. Pero esa identidad no me cierra.
Yo no soy capitalista. Uso dinero, compro cosas y vendo otras. Pero esa práctica no me define.
Yo no soy religioso. Creo en Dios, practiqué ciertos ritos, algunos hasta el día de hoy. Pero no...

No me cierran ni me definen las categorías que conozco. Y conozco muchas...
Ando perdido como perro en año nuevo. Asustado y errático.
Pero ando. Y sigo el Camino como puedo.
Por que no es llegar o salir de algún lugar (ni volver) lo que preciso... aunque ande exiliado sin patria, sin nación, siempre tendré una lengua que será mía, siempre que el que hable sea yo.

Rompo los moldes, los estallo, los rebalso. Si eso lastima, pido perdón... pero esos moldes tan precarios no me pueden contener.
Mis convicciones son la única manera de respetarme a mi mismo, de respetar a los demás.
Mi convicción es que la eternidad existe dentro nuestro. Y me zambullo para crecer.
Crecer es entender que podemos ser lo que queramos, y que si no queremos no podremos.
Puedo, y por eso mi querer se vuelve amor.
El amor me hace creer que el poder está en querer, en abrirse y ser libre, libre de mí, libre de amar.


15 octubre 2014

El repliegue sobre uno mismo (A)

Aparentemente la soledad es un momento constitutivo y constituyente, ya que en la medida en que sepamos estar solos podemos saber estar en comunidad. No es una regla, es un indicio de la experiencia sobre el carácter y la voluntad humanas: hay una regularidad que nos induce una hipótesis, solo eso.
Pero en este caso, no decimos momento de soledad, sino simplemente un repliegue: la metáfora que se me viene a la mente es la marea baja. Cuando la marea está baja no podemos decir que el mar tenga menos agua, o que está tímido… sencillamente se mueve. Igual yo. Me voy a la otra orilla que me contiene, no es que me seco o me escapo, me muevo dentro de mí. Al revés de lo que dice la geografía, no es la tierra el “continente” de los océanos, los océanos no son “contenidos” por “tierra firme”. Todo está girando, todo se empuja y se tironea con fuerzas invisibles que delimitan órbitas, mareas, terremotos y volcanes… dentro mío es igual.
Así como algunos enfatizan el orden de la naturaleza y lo estable y equilibrado de lo que hizo Dios, yo me enfoco en lo conflictivo, violento y aterrador de ese orden que nos equilibra. Ese equilibrio hace que a algunos les parezca curioso que el volcán de mi mente deje de echar humo… que la tempestad de mi carácter se repliegue en marea baja.

No tengo excusas para mi comportamiento, estoy habitado por el Dios de los rayos, el Señor de los volcanes, el imán de las órbitas planetarias, el Sentido de los lenguajes y la Testarudez insobornable de la vida: ese Dios al que las partículas del polvo de estrellas le hicieron estornudar, y en un “Big bang” hizo lo que llamamos “universo”. Ese Dios se repliega sobre sí mismo y descansa. Yo también. 

El repliegue sobre uno mismo (B)

“¡Ay! ¡Que apologeta…!” murmuran admirados los superficiales… “¡Caieié…! ¿Qué te hacé’l teólogo?” me observa el jugador de fútbol frustrado que vende sus mejores años de atleta a una empresa de telefonía… “Cualquiera tu música: una bosta” me dicen los músicos de academia por mi propio bien, intentando evitarme el ridículo. “A tus escritos les falta un giro gramatical más refinado”, me advierten los expertos en jotas y tildes. “¡Solamente soy un experto en efusividad y ademanes!” les grito llorando por dentro. Creo que no entienden lo que es tener un volcán adentro y ser isla de repente en medio del pacífico… No entienden el vértigo suicida de chocar electrones y fundirse en un rayo, liberando la energía en trueno y relámpago para el espanto de las tribus primitivas y los niños.
Entonces me repliego. Enfundo mis sonidos y palabras. Aflojo las cuerdas de mi mente y cierro el estuche. Paso a un estado de latencia… y todos podrán decir de mí lo que quieran que yo no voy a responderles: Como lo hacen con Dios. Pero bueno, de vez en cuando apareceré y me llevaré unos cuantos miles en forma de terremoto, maremoto o algún mosquito… pero los suicidios, los accidentes de tráfico, las guerras, los fondos buitres y otras plagas burocráticas son cosas suyas. Ni Dios ni yo tenemos la culpa de las nacionalidades ni las banderas, mucho menos del dinero o la filosofía que está detrás de cada ideología. La arquitectura, la policía y los alquileres son problema suyo. Las academias y los templos los hizo el diablo para dividirlos una tarde de noviembre que estaba aburrido de vacaciones en el Nilo. Da igual si las espadas las inventaron los elfos, los marcianos o los cananeos, los que se matan son ustedes solitos… y yo muero con ustedes. Pero porque vivo con ustedes.
Somos hijos de Dios, herederos de todo lo bueno que existe y que ha hecho Dios por sí mismo o a través nuestro. Culpables de todo lo malo, excepto la tristeza y la melancolía que son algo bueno; Principalmente culpables de la duda y la mentira, que engendran la envidia y la violencia.
Y me replegué. Tal vez fueron mil años, o un día... Y al replegarme me encontré con Dios, que vino a buscarme un domingo a la mañana a mi cama para decirme que ya está, que no sea tan maricón y me ponga a cantar y a escribir, que no deje de ser volcán ni tormenta, que a Él si le gustan mis canciones y la música está buenísima, que no importa si las guitarras de doce cuerdas la usa Pedro Aznar para canciones románticas, que yo puedo hacer Funk y Rock tranquilamente. Me dijo que me fije que siempre tiendo a afinar un poquito más alta las bordonas, pero porque soy gritón cuando hablo entonces me cuesta escuchar los sonidos más graves y profundos. Que no le dé bola a la Luchi que está negada con la música y no puede ver lo hermoso de lo que hago, pero que no sea tan salame de tratarla mal por eso. Y se fue.
Le pregunté lo mismo que Moisés aquella vez en el desierto: “¿Y cómo me van a creer que me dijiste todo esto? ¿Qué les digo…?”, “Yo soy el que soy” me dijo, y entonces me di cuenta que era como un deja vú, que lo dijo a propósito, ¡y nos reímos a carcajadas! Entonces me dice, “¡Sean, pavote, sean!”
Y entró la luchi a tomar mate…

24 septiembre 2014

Músico independiente

¿Qué es ser un músico independiente?
es alguien que compone, produce y ejecuta la música de un modo no-dependiente. "Independiente" es algo que no sea altera por las condiciones con del contexto, se mantiene estable: el compositor-productor-ejecutante no altera su música por cuestiones externas a él mismo.

Pero ser músico independiente...
¿Tiene que ver con el profesionalismo?
¿Tiene que ver con el trabajo o la industria?
¿Tiene que ver con alguna ideología o definición política?
NO

Los músicos independientes cantan lo que se les canta, no lo que dice el mercado, ni lo que les da dinero. Lo hacen con la perfección y la precisión que quieren, no con la que quiere el cliente.
Los músicos independientes son personas críticas que tienen los pies en la tierra y por eso llegan hasta donde sea que su camino los lleve: pero no se suben al tren del éxito, esa montaña rusa que no lleva a ningún lado.

Los músicos independientes son personas comunes y corrientes que comparten lo que son en los lugares donde estén. No necesitan el circo para demostrar que pueden hacer malabares, ni necesitan las luces de colores para hacer reír y hacer soñar, para hacer llorar o enamorar a las personas.
Ser músico independiente es un rubro que el capitalismo no puede tocar, porque lo corrompe. La lógica es simple: ¿Hay humedad durante septiembre en la ciudad de córdoba? Cuando llueva, vas a ver como florece todo. Así son las cosas independientes. Podes favorecer, proteger y abonar pero va a crecer a su tiempo, en su ritmo y a su manera.
Y los que aman las flores, sin ser flores, las van a cuidar.
Y los que aman la música independiente, sin ser músicos, la van a cuidar. Y van a cuidar al músico. Todo esto se da de una manera no-intencional, ajena a toda manipulación y libre de fines de lucro.

Pero si tenés cabeza de tornillo, solamente podés ver tuercas.
Si tenés cabeza de billetera, solamente ves dinero.
El mundo está lleno de melómanos que pueden disfrutar de la música empaquetada industrial, compran porque les gusta. Estos mismos melómanos (yo incluído) podemos generar invernaderos, laboratorios, huertas y jardines de música libre. El que quiere sumarse que busque: los proyectos existen en el patio de cada casa, en cada ducha, en cada dormitorio, en cada balcón de la ciudad.

"Un ritmo recorre Córdoba, es el ritmo de la música independiente...
músicos de Córdoba: ¡Desproletarícense!"

No lo hagas por dinero, hacelo por amor. Independizate de la corona, no busques el éxito, la fama y los aplausos... busca tu música y salvala del capitalismo.
 

19 junio 2013

Contra Molinos de viento...?


Un Quijote hecho y derecho arremete contra el molino de viento.
Yo arremeto contra el viento que mueve al molino.
No tiene lógica el viento. No tiene argumento... sin embargo mueve el aparato.
¿Es que hay algo más que moviliza a las personas que el interés y la conveniencia?

¿Cuál es el viento que mueve las aspas del sistema?
¿Cuál es la brisa que impulsa la producción?

Cuando un huracán arranca tu molino, tu perspectiva cambia.
No luchamos contra los "molinos" que muelen el pan de lo que pensamos; sino contra el viento que hace girar nuestras estructuras cognitivas.




08 mayo 2013

El libro no salva.

Un conjunto de letras espera en la oscuridad... vacías, frías, muertas. Son títeres, marionetas del pensamiento: Herramientas en una caja.

Un bote. Una bici... cualquier medio de transporte traccionado a sangre.
Una casa vacía. Un plato de comida en una mesa. Una frazada sobre la cama.
¿Qué sentido tienen sin una persona?

Quiero viajar. Quiero comer. Quiero descansar. Quiero un hogar. Entonces busco herramientas para lograrlo. Yo soy el que le da sentido al libro. El libro es para mí, no yo para el libro. El libro está por debajo de mi, en autoridad y en sentido. Jesucristo dio su vida por mi, no para aparecer en un libro. A Él no le interesa lo que diga el libro, le interesa lo que yo digo. El me habla y espera que yo le responda, no que le repita lo que dice el libro...

¿Cómo puede salvarse una persona que no tiene voluntad, ni pensamientos, ni sueños o deseos? ¿Son personas o simples autómatas? ¿Puede el robot explicarle al humano un sentimiento si nunca los ha tenido?
¿Puede un humano extirpar su individualidad y mutilar su personalidad a fin de ser salvo? ¿Qué es lo que quiere salvar si está dispuesto a destruir dentro de sí lo que Jesucristo vino a salvar?

El libro no salva. Repitan las palabras escritas como si fueran conjuros mágicos "si confesares con tu boca... serás salvo". Y quédense tranquilos, si lo que buscan es tranquilidad...  Traigan todos los libros, todos los milagros, todos los sacrificios y todas las plegarias para ofrecer a Dios... yo traigo mi corazón. Si me salvo, me salvaré por confiar día a día en la gracia de Cristo. Si me salvo, que sea por aprender a obedecer a la guía del Espíritu. Si me salvo, que sea por haber dedicado mi tiempo en la tierra a amar.
Y si no me salvo que sea porque Cristo no quiso y no porque me engañé a mi mismo practicando una religión.

La letra mata, pero el Espíritu vivifica. Yo hablo de la vida, de los problemas de la vida real, no de los problemas que la religión mete en la cabeza. Cristo es libre y autónomo, así también los que son como Él. Él se sometió a amar a las personas y le costó su vida: tiempo, pensamiento, trabajo, familia y toda su sangre.
Lo voy a intentar... ser salvo es ser libre y amar sin límites.

02 diciembre 2012

Nunca se va.

Como vino el amor dicen que se va.
Como vino bebí tu amor.
Y el sabor no se olvida.
Dura toda la vida, y tal vez más...

El amor se quedó a vivir.
Pero yo me fui...
Cuando volví solo estabas vos.
Solo ahí comprendí, el amor.

/El amor no me acecha
No hay un ángel tira flechas/

No importa como sea,
Cada vez que te vea
No importa lo que quieras
Será mejor que creas
Que el amor nunca se irá.

18 octubre 2012

La prueba.

La prueba es parte estructural de la gracia... no sólo como un expreso camino para hacernos mejores en la fe, sino como un modo de afirmar nuestra identidad como discípulos del Reino, como discípulos de Jesucristo.

Uno nunca sabe cuándo aprueba, esa es la gracia.

Tener una comprensión "escolar" de una prueba de fe, conduce inevitablemente al error. En la prueba se experimenta una tensión de conductas, de intenciones, de razones por las que decidimos actuar de uno u otro modo: Uno decide creer, pero carece de poder para sostener en el tiempo y en el espacio (o sea en la realidad) las consecuencias de la fe. Tanto los padecimientos como los logros que traiga la decisión de fe, pertenecen a Cristo... nosotros experimentamos, transitamos estas situaciones por que Él nos permite seguirle. Sólo así es posible resucitar con Él: vivir eternamente con Él. Convivir con su Espíritu es morir por fe en su poder.

La prueba es fe en su existencia cotidiana, concreta y constante. Nosotros hacemos audible Su palabra, palpable Su sacrificio, pensable su pensamiento. Pero necesariamente esa voz, ese cuerpo, ese pensamiento está en circunstancias donde me veo humillado, donde soy obediente, donde soy maltratado...como él fue maltratado, sin dejar de obedecer ni en la humillación...

Es el único lugar-momento donde la otra persona puede ver a Cristo en mí. Y donde yo encuentro la gracia para ser salvo.

Pobres, solos, extranjeros. Incómodos, incomprendidos, incompletos. Denigrados, ignorados, olvidados...
Pero salvos por fe en Cristo.

14 septiembre 2012

Fragmento de "La subversión del cristianismo".

"Nos hallamos en el mismo error que cometen actulmente los teólogos en asuntos políticos o sociales: en lugar de seguir el camino trazado por Pablo (fiel, fidelísimo intérprete del accionar de Jesús) se sitúan en el nivel y en el terreno en que lo hace el mundo. Un problema político hay que tratarlo políticamente. Un problema social, en el terreno social, con interpretaciones y remedios políticos. También en esto se trata de transformación del evangelio en moral. El mismo error del siglo cuarto, el mismo del siglo sexto y del octavo, etcétera. Con el mismo comportamiento secundario, por lo demás; lanzados a dar una solución moral, política o social, pues que sigue uno siendo cristiano a pesar de todo, se añade un barniz de vocabulario teológico y de referencias bíblicas, a las que se hace decir cualquier cosa. Hoy, como bajo Constantino, la teología viene después de la adopción de posturas políticas o moralistas, a título de justificación y buena conciencia y para legitimar la denominación cristiana. Por esta ruta y semejantes empeños, del contenido de la fe se hace una ideología."
Jacques Ellul

Como dijo mi maestro: "¡Arrepiéntanse!"

02 noviembre 2011

Tiempo libre

Y yo que pensaba (con Cortázar) que el reloj era un policía del tiempo... pobre artefacto, símbolo del dominio de los cuerpos. Garante del orden lógico de los sucesos... único punto fijo en cualquier secuencia de momentos.

Pero no.


¿Quién puede atacar a una miserable máquina creada para regular el desempeño de los humanos? Si fue creado por humanos... Él mas que yo quisiera relajarse  al salir del trabajo, aflojarse su corbata de agujas y despintarse los números de la cara. Más que cualquiera quisiera poder agitar su pulso en una risa, o hacerlo más lento mientras duerme...

No es él. Soy yo. Soy el que me comparo con su exactitud. Soy yo el que busca precisión, el que necesita definición... nadie me ata, nadie me encadena sino yo. Y conmigo someto al reloj, a la naturaleza, al tiempo a ser esclavos de motivaciones de las que yo no puedo escapar.

Es fácil decir: "quiero tiempo libre", o "no tengo tiempo"... y claro que no lo tengo, pero porque no quiero, no me animo. Pensamos que necesitamos un momento para hacer nada. Un momento de improductiva relajación; de inútil satisfacción. Queremos ser, solo ser sin necesidad de hacer... un silencio, un despiste, un margen... el ocio, el esparcimiento del dolor y el cansancio que hemos almacenado mientras otros almacenaban riquezas.

No es tiempo libre lo que quiero. No quiero liberarme del tiempo o liberar al tiempo... no.

Yo soy el tiempo, y quiero ser libre.

31 octubre 2011

¿Por qué esa o(dios)a necesidad de control?

Dios no es un humano. Carece de restricciones histórico-culturales. No tiene un lenguaje que lo condicione. No tiene pares, no tiene comunidad; está solo.
No podemos controlarlo. No tenemos nada que el quiera, no hay negociación, no hay competencia. Solo coexistencia.
No hay cosas más sagradas que otras; ni cosas mas profanas que otras.

Pero no es el absurdo... es la multiplicidad de sentidos, cada cosa tiene todos los sentidos. Cada quién puede atarse al sentido que quiera y desatarse del que no quiera.
¿No hay reglas? No: solo hay regularidades... que no son completamente causas, pero tampoco son meras consecuencias. Son coincidencias, puntos donde se complejiza un vínculo por el encuentro de 2 o más variables. Entonces no hay "pre"- destinación.

No hay manipulación o control sin que el que ejerce reciba su puesto del que padece. Otorgar a los sucesos un orden "necesario" o negar la secuencia percibida del paso del tiempo son decisiones de humanos.
Son invencibles invenciones invisibles, invariables e involuntarias. 
Pero "Dios" es más corto.

Verlo es ser libre. Entenderlo es ser humano.
_querer extirparlo es negación.
_querer ignorarlo es cobardía.
_querer reforzarlo es ambición.
_querer dominarlo es fantasía.

No es ser fatalista decir que el hombre frente a Dios se mueve de la mutilación a la mentira. Porque querer "La Verdad" no es nobleza, es arrogancia. Querer "El Sentido" es pereza, es negligencia.
La mayor ceguera existencial es la hipótesis de un Dios planificador, administrador y controlador (casi un estado, ¿te suena?). El temor al caos que nos aterroriza es la clave existencial de la huella de un Dios de libertad, de apertura, de fecundidad... el Dios cristiano dejó la corona cósmica para venir a pasar hambre y sed en este "mundo caótico", donde a pesar de todo se puede amar y ser feliz. Prefiero, como ese Dios, la vida terrenal libre entre iguales que una vida celestial cósmica que me da "gloria" y "honor" que en nada aprovechan.

Quiero la vida; y si ese Dios la quiere, es una coincidencia entre libres e iguales...
Dios es uno más en la anarquía.

15 octubre 2011

Ghirardi

"No soy marxista; no porque no comparta la esperanza marxista, sino porque me parece insuficiente."

17 junio 2011

creo que puedo...

En un momento en que me siento totalmente abrumado, aturdido y despistado sale a flote un pensamiento: "No puedo más"...

Ya estoy cansado... esto no tiene sentido, porque no tiene: que yo le otorgue uno no significa que lo tenga. Mejor largo todo y me dedico a ser feliz...
Y pensar eso me hace sentir mejor conmigo mismo. Ser el garante de sentido de mi vida...

Es entonces cuando creo, si creo que puedo, entonces voy a intentarlo...
Y sin dejar de estar aturdido, hago silencio... sin encontrar el camino, tomo una dirección. Y parece que todo está bien cuando sostengo el rumbo con la fuerza de la voluntad.

01 junio 2011

Cuando falla una tecla.

¿qu´´e! Otra vez!.... si, me falla una tecla. Quisiera poder evitarlo, quiero solucionarlo, resolverlo y pasar a otra cosa. No es algo grave, pero realmente resulta inc´´omodo. No puedo anticiparme, aunque crea conocerme muy bien, aunque alardee de cierto dominio de mi interioridad, la mayor´´ia de las veces no tengo el dominio. Y sale.

Lo que me molesta es que me da la sensaci´´on de que todo el mundo lo nota. Y se r´´ie a mis espaldas. O de frente, no quiero ser c´´inico: lo real es que no hay acci´´on, ´´impetu, motivaci´´on o interpretaci´´on que no me recuerden que tengo una tecla fallando.

Con esto quiero hacer evidente que soy alguien muy activo, impetuoso, motivado e interpretador. Tal vez deba quedarme quieto; calmarme y dar todo por dado y sin sentido... as´´i no se nota que me falla una tecla.

No: Es un defecto circunstancial, que no afecta la correcta lectura de mi persona... pero me pone loco que me falle justo la tecla que hace visible el ´´enfasis... me falla la tecla que le pone fuerza a las vocales.

02 mayo 2011

Ernesto Sábato.

"Les pido que nos detengamos a pensar en la grandeza a la que todavía podemos aspirar si nos atrevemos a valorar la vida de otra manera. Nos pido ese coraje que nos sitúa en la verdadera dimensión del hombre."

Yo accedí al pedido, Ernesto... nos vemos después.

24 abril 2011

Pascua.

Mucho se ha dicho sobre la salida de los esclavos israelitas de Egipto. Eso es historia, es memoria: así se construye la identidad de un pueblo.

Pero entre los gentiles, los oprimidos, los extranjeros, los que no tenemos identidad a través de la historia, no tenemos memoria de un suceso así de relevante para la conformación de nuestra personalidad.
Vivimos en países que no construímos. Habitamos edificios que no poseemos. Comemos alimento de tierra que no es nuestra. Producimos objetos que no nos pertenecen. Brindamos servicios a otros que nosotros no podemos pagar. En fin, no somos nadie en especial. Casi se podría decir que vivimos acá; yo diría que sobrevivimos.

Después de tanto esforzarnos, pasa el tiempo, cambia el mundo y sus amos: pero nosotros seguimos iguales. Sin poder. Sin pertenencia. Sin elección. Pero con una necesidad incontenible de dignidad, de amor, de sentido... y el mundo no me lo da.
Aparece entonces una historia, una historia muy antigua. Tan antigua que parece una fábula, un mito. La historia de un rey, cuya llegada fue anunciada mucho tiempo antes. Un rey que vivió como un humilde trabajador, entre los pobres y oprimidos. Ese rey hablaba como ninguna persona habló antes. Ese rey era capaz de controlar la materia, de cambiar corazones, de encender pensamientos. Ese rey caminaba por la tierra, no tenía trono ni ejército: tan solo fe y sabiduría. Fue demasiado para la humanidad, los poderosos de todos los tiempos le temen, porque su figura es indestructible. No es que no lo hayan intentado, de hecho lo apresaron, lo acusaron de crímenes que no cometió y lo juzgaron en una reunión secreta, de noche.
Lo mataron. Parecía un revolucionario más de todos lo que existieron y de los que iban a existir...

Pero resulta que en la tumba no está. Mucha gente charló con él días después de haber sido enterrado. Y otras personas lo vieron, comieron con él... lo tocaron, porque les costaba creer. Finalmente, en un cerro se despidió diciendo "vuelvo pronto, voy a construir un lugar para ustedes", "cuentenles a todos lo que vieron y oyeron". "hasta que vuelva, les voy a mandar a Alguien para que los ayude"... y subió al cielo.

Resurrección: volver a surgir... creer es lo que me surge; y parece una nueva historia.