25 enero 2011

En la virtualidad.

Un espacio que existe dentro de un espacio, pero que no puede ser realmente habitado. Es un área de intercambio, sin haber en realidad, algún tipo de contacto. Hay comunicación, se entrega y se recibe información. Pero no se palpa, no se toca...es el dicho: "se mira y no se toca".

Es un lugar cerrado, pero a la vez, ilimitado. Tiene códigos y caractéres predeterminados.
Tiene humanidad, pero no es humano. Es extensión inorgánica del cuerpo humano; es mental, es psicológica, emocional y tecnológica.

Pero incompleto. Inacabado. Es vacío, es la nada... y es tan sano para el humano deambular en el medio que por excelencia lo cobija... el infinito, el absurdo y la eternidad. Pero es seguro, siempre puede regresar del lugar donde nunca estuvo.

Eso es el espacio virtual.

Autopista de la información.

La autopista es un camino asfaltado, iluminado y señalizado que solo puede ser transitado por automóviles, biciclos o transportes de carga, siempre y cuando estos estén impelidos por la fuerza electromecánica de un motor a explosión.

La información hoy transita por una autopista. Una frívola e institucionalizada senda de velocidad. Yo soy traccionado a sangre... y la información que cargo avanza mientras yo me esfuerce por avanzar.

Me asomé a la autopista... no le tengo miedo, simplemente prefiero impulsar el vehículo de una manera menos artificial.

Por cierto, la información pasaba sin fin. No alcancé a ver nada, todo iba muy rápido...

22 enero 2011

No hay dos sin tres.

Pedro y Pablo salieron a caminar.
No salieron juntos, sino que se encontraron en el camino. A pedro lo invito su hermano, y después el siguió firme... como roca. Pablo lo andaba buscando al pedro: no con buenas intenciones, sino todo lo contrario. No miento si digo que a Pedro lo quería apedrear. Y pablo tenía una voluntad lítica, era muy rígido...
La cosa es que Pedro va caminando (no sabe que Pablo viene atrás, va tranquilo) y le pregunta a un amigo "¿qué hacemos con este?" (se refiere a mí) y el amigo le dice "queti"... el amigo de Pedro es mi amigo también, yo escuché cuando el dijo eso. La bocha es que, a todo esto, el Pablo viene como un loco y mi amigo le para el carro, le dice "¿cuál es pablo?, deja de joder y venite con nosotros".

Ni pedro ni pablo me caen bien. Pedro porque dijo eso de mí, y el pablo es muy quilombero... Así que con mi amigo y el hermano de mi amigo, el santi, decidimos romper el silencio, ese silencio que era un diálogo entre el Pedro y el Pablo. Ahora hay otra campana que se puede escuchar. NO es solo "cara y ceca" no es solo o los del pablo o los del pedro. Estos pandilleros me tiene cansado. Los de la barra del Pedro son insoportables con su burocracia, y los muchachos del Pablo son hartantes con que se haga todo perfectito. Nada que ver las barras con los dueños del circo... El pedro nunca pensó nada, se mandaba de una siempre; y el pablo siempre fue puro descontrol.

Desde ahora abrimos un tercer flanco... es como dicen, no hay dos sin tres.

                                                                                                                                   Juan. (y Santi)

18 enero 2011

cuarteto de nos



"y vos siempre cambiando, ya no cambiás más...
y yo estoy cada vez más igual... ya no sé que hacer conmigo."

07 enero 2011

De vuelta al ruedo...

Como ya es sabido, en el ruedo hay toros y toreros.
En mi caso me ha tocado ser ambos. Porque este ruedo está dentro de mí.

Tengo un ágil y audaz torero. Tengo una bestia asesina, un minotauro.
A veces gana uno, a veces gana otro. Pero la esencia del ruedo es que alguno tiene ganar; y el otro perder.
Siento una profunda debilidad por el torero: es lo que todos esperan de él. Es un ser social por excelencia, atento, noble y cortés. Pero justiciero y terco.
No así el minotauro... es incapaz de hacerse omprender, no conoce otra forma que el conflicto; se abalanza frente a todo lo que lo amenaza. Siempre busca estar tranquilo y detesta ser mascota o que lo miren con cariño. El exige respeto, porque es respeto lo que infunde. Y nunca se calma hasta haber ganado un duelo.

Siempre que el torero gana, se arrepiente. Más cuando el minotauro lo despedaza, muere con grandeza.
"Es ridículo" pienso a veces del torero..."Lo mata porque debe; pero en verdad lo quiere". Y el minotauro no tiene nada en contra del torero... pero odia al público al que él entretiene.
Entonces yo, cuando gana el minotauro, arremeto contra las multitudes necias y deseosas de sangre inocente, miro con sus ojos animales a la multitud en silencio. Multitud humillada y avergonzada.
Pero cuando el torero gana, en realidad pierdo. Y la multitud gana al ver que he cumplido mi tarea. Al ver que he hecho lo que de mí esperaban.

Y el minotauro, mientras se desangra, me mira y me dice "siempre gana una bestia... solo depende quién la está mirando"

03 enero 2011

mi amigo vuelve

en un mes.

lo espero para charlar y tomar mates.

MATES...

Cada cosa en su lugar

No puede ser que el lugar de la humanidad sea la tumba... ¿vivir para morir?

Tiene que haber algo más... tiene que existir un lugar que nos albergue.

O no somos lo que creemos.