19 febrero 2011

Reflexiones e irreverencias.

(no tengo mi cuadernito, por lo que debo transcribir mis balbuceos en el blog. Lo que pienso mientras lo pienso)

No se trata entonces del cinismo de ciertas personas frente a la "realidad", tiene que ver, a veces, con una dificultad a la hora de compartir perspectivas. La formación de las personas determina su capacidad de comprender y aprehender información nueva. La tecnología ha facilitado el intercambio de conocimientos técnicos/cotidianos, pero a cambio de un analfabetismo psíquico y espiritual. Entonces la gente puede discutir medidas de gobierno como ajustes, impuestos, modelos económicos y hasta me atrevo a decir que hoy en día un niñito puede entender la globalización y la colonización cultural.
De ese modo, cuando discutí el socialismo con personas atentas, inteligentes y bastante informadas descubrí que somos capaces de discutir, pero no de ponernos de acuerdo, aún cuando yo compartía sus definiciones teóricas y sus propuestas... el tema pasa justamente porque solo un desubicado como yo, mete la "moral socialista" como argumento sine qua non del funcionamiento estatal, que funciona como vacuna contra la burocracia. A nadie se le puede ocurrir el planteo de "emacipación de las pasiones" para resolver la selección de importaciones, o al mismo tiempo, qué cosas se producen. No me pudieron entender el argumento de que no hay que mirar lo que existe para imaginar lo que va a venir, y que no es más importante lo que viene que lo que ya existe.

En medio de todo esto, saco de la galera la fe... y se pudre todo: se termina el diálogo. No hay nada que decir sobre esto. Ni siquiera se puede discutir la fe... porque el idealismo ha hecho estragos en la filosofía; y el capitalismo ha hecho estragos en el pensamiento, cuando tilda de "comunista" a Marx y de "nazi" a Heidegger. Eso es juzgar un libro por su portada y evadir lo complejo que lo compone. Esa es la estrategia del pragmatismo de la política argentina, que voltea la casa vieja antes de construir la nueva... que para evitar enfermedades de la vista, deja a todos ciegos.

No me interesa discutir como disciplina recreativa. No me interesa intercambiar perspectivas en un tono amable y desinteresado. Tampoco me interesa disputar la vigencia de mi pensamiento sobre el de los demás, como si hubiera solo vencedores y vencidos sociales. No: quiero que pensemos juntos. Quiero aprender algo de lo que tu pensamiento tiene para darme. Quiero perfeccionarme al escuchar lo que tenés para decir... qué pena me da que hoy nadie tenga algo para decir, porque no han tenido tiempo de pensar... No saben lo que quieren, no saben de dónde vienen o a dónde van, no tienen excusa, no tienen verdad; no tienen motivo ni tienen dudas, no tienen si quiera mentiras para decir, porque de nada tienen que escapar... no tienen moral para sufrir la transgresión, no quieren matar, no quieren morir: no quieren mirar y no quieren perderse nada. Recorren los negociones de punta a punta, pero no quieren nada, simplemente lo recorren para ver si tal vez algo les apetezca, algo los haga ser humanos y desear, buscar, necesitar.

Por mí, pueden abandonar los cuerpos. Si es que tienen algo además del cuerpo... la mutación genética parece haber abortado las almas... salen zombies desde el útero. Están empachados de materia, hagan dieta, fortalezcan su alma, descubran su espíritu... tóquense el corazón, exploren su mundo interior, lloren, tengan miedo, duden, sean valientes, perdonen, ódiense por no tener humanidad. Y odien a quién pretenda decirles que eso no importa... odien, para poder perdonar, mientan para reconocer la verdad cuando la vean, lloren para poder reir, piensen para poder cantar, para poder hablar, para poder conocer lo que hay afuera de ustedes mísmos.
Y si eso es muy difícil, coman y beban que mañana moriremos. Estudien, tengan un título. Tengan sexo salvaje, tengan hijos; cásense para poder separarse y ver a sus nietos; trabajen como bestias y cuando sean viejos padezcan el mayor poder que embarga la humanidad: recuerden. Recuerden todo lo que vivieron y tengan vergüenza, tengan remordimiento. Y si eso es muy difícil, sean cínicos y mientansé a ustedes mismos para sobrevivir.

Yo, mientras ustedes consumen el mundo prefabricado, voy a ser humano. A lo sumo, cuando llegue la muerte, me reiré de ustedes... y enfrentaré el nuevo mundo desde mi humanidad.

2 comentarios:

George A. Ichim dijo...

Tengo tantas cosas para decir acerca de este texto. Tantas cosas elaboradas, de hace mucho, dentro mío, pero no tengo elaborado el método y no tengo las herramientas para poder expresarlas.
Aquél penúltimo párrafo gira entorno a mis cuestiones, dudas y anhelos existencialistas.

Mis apreciaciones Josi.

Abrazo.

JuAn FraNk dijo...

... emmm ... bueno... vamos a intentar ponerle "sistematicidad" a la "apreciación".
Primero, claramente parece que es muy diferente aquello que transcribís del cuaderno a aquello que escribís directamente sobre el teclado de la pc, porque esto está escrito de una manera que te hace leerlo con velocidad, pero también con volumen alto, algunas oraciones, sobre todo de los últimos párrafos los leía para dentro mío como si los gritara, al menos con mucha convicción.
Segundo, en los términos de teorías, Freire te daría muchos conceptos interesantes, como el "inédito viable" (que también llama esperanza), y cómo él critica a los que dicen "es lo que es", respondiéndoles con un "está como está, y se puede cambiar". Y a eso sumale cómo concibe la construcción y el diálogo, punto crucial desde donde se agarran los "marxistas ortodoxos" para tildarlo de "idealista".
Freire, a fines de los 80, cuando ya tenía muchos años transcurridos, se enojaba con aquellos que decían: Freire FUE una nueva idea de educación en los sesenta-setenta, Freire FUE un gran educador popular; él decía: no me maten, Freire SIGUE SIENDO, así como muchos otros pensadores/as SIGUEN SIENDO (aún muertos).
Y también escribe y dice mucho sobre humanidad y sobre humanismo.
Por qué insisto tanto con este muchacho?? porque cuando leo lo que escribís siento que te enriquecería mucho leerlo, porque ambos están pensando muchas cosas similares...

Un abrazo, y seguí escribiendo, yo tengo que recuperar el entusiasmo que más de una vez tuve para hacerlo, y animarme a meterlo en una revista, en un blog, o donde sea.